Este año he podido cumplir mi sueño de estudiar ingeniería informática, pero hay una frase que se escucha constantemente en las aulas, “tecnologías emergentes”, en clase, en LinkedIn, y en los vídeos que me recomienda YouTube a las 2 a.m. cuando debería estar durmiendo. Todo el mundo las usa, pero casi nadie la define. Así que, en lugar de seguir tragando entero, voy a hacer un intento de poner las ideas en orden.

Para realizar este post me apoyé principalmente en cuatro fuentes académicas: Rotolo, Hicks y Martin (2015), publicado en Research Policy; el artículo de Christensen, Raynor y MAcDonald (2015) en Harvard Business Review; el estudio de Jamali, Azadi-Ahmadabadi y Asadi (2018) sobre convergencia NBIC en Scientometrics; y el trabajo de Chakraborty y Nandi (2022) sobre adopción de tecnologías emergentes en empresas. Para la parte de “qué se está usando hoy” complementé con el reporte Gartner Hype Cicle for EmergingTechnologies 2025 que es un artículo que estudiamos bastante en la clase de introducción a la ingeniería informática.




¿Qué son las tecnologías emergentes?

Durante mi investigación pude notar que una de las definiciones más citadas en la literatura académica es la de Rotolo, Hicks y Martin (2015) y honestamente, después de leer el papel completo entiendo el porqué, estos autores se sentaron a revisar doce estudios previos sobre el tema y se dieron cuenta de que no había un consenso previo. Cada autor anterior enfatizaba cosas distintas. Entonces propusieron una definición que integrara todo lo anterior.

Según ellos, una tecnología emergente es una tecnología radicalmente novedosa y de crecimiento relativamente rápido, caracterizado por cierta coherencia que persiste en el tiempo, con potencial de ejercer un impacto considerable sobre los dominios socioeconómicos donde aparece, aunque ese impacto más grande esté todavía en el futuro y por eso siga siendo incierto y ambiguo (Rotolo et al., 2015, p.1828).

Traducido a un lenguaje más común para los lectores, ellos dicen que una tecnología emergente es simplemente “lo último que salió”. Es algo que apenas está apareciendo, que está creciendo rápido, que ya tiene una comunidad de gente trabajando en ella, que promete cambiar las cosas en serio, pero del que todavía no sabemos bien cómo va a terminar. Esta incertidumbre es lo que más me gustó del paper, porque la mayoría de definiciones que uno encuentra en internet venden la tecnología emergente como algo que ya es un rotundo éxito, cuando en realidad muchas de estas innovaciones se quedan en el camino.

¿Cuáles son las tecnologías emergentes más usadas en las empresas hoy?

Esta pregunta es muy difícil de contestar únicamente con artículos académicos, estuve toda la tarde buscando, pero me di cuenta que los papers tardan en publicarse y para cuando salen, el panorama ya cambió, así como el crecimiento abrupto de mis referencias porque cada investigación es muy específica, muestra la realidad de un campo pequeño. Por eso aquí me apoyé en el reporte Gartner Hype Cycle for EmergingTechnologies 2025, complementando con el estudio de Chakraborty y Nandi (2022) sobre adopción en empresas de almacenamiento de datos.

Según el reporte Gartner 2025, las tecnologías emergentes con mayor adopción empresarial actualmente giran en torno a cuatro grandes temas, como lo son la inteligenciaartificial argéntica (sistemas de Ia que toman decisiones de forma autónoma), “machinecustomers” (clientes no humanos, como dispositivos IoT que compran por su cuenta), computación híbrida (combinando computación clásica, cuántica y neuromórfica) y plataformas de seguridad para IA. Chakraborty y Nandi (2022, p. 53) por su parte identifican un grupo distinto pero traslapado, ellos hablan de la computación en la nube, inteligencia artificial, internet de las cosas(IoT), análisis de datos, automatización robótica de procesos (RPA), blockchain y sistemas de gestión de contenido.

Si uno cruza ambas listas, las tecnologías que aparecen de forma consistente como las más relevantes para empresas son la inteligencia artificial (incluyendo IA generativa y argénica), computación en la nube, el internet de las cosas, el big data y analítica, y ciberseguridad avanzada. Estas son las que cualquier empresa mediana o grande está adoptando o evaluando hoy.

¿Qué caracteriza a las tecnologías emergentes?

Al momento de contestar esta pregunta es donde me parece que Rotolo y sus colegas hacen su mayor aporte. Esto porque ellos identifican cinco atributos que juntos, permiten reconocer una tecnología como emergente (Rotolo et al., 2015, pp. 1830-1833):

  • Novedad radical. La tecnología cumple una función usando un principio distinto al que se usaba antes. El ejemplo del paper es claro, es pasar del motor de combustión interna al motor electrónico, o de técnicas basadas en citología a tecnologías de biología molecular. Me refiero a que no es “hacer lo mismo un poquito mejor”, la idea es hacerlo de una manera diferente.
  • Crecimiento relativamente rápido. Cada vez salen más publicaciones, más patentes, más actores que se involucran, más inversión. La palabra clave es rápida comparando con otras tecnologías del mismo dominio, es un abstracto.
  • Coherencia que persiste en el tiempo. La tecnología deja de ser un montón de ideas dispersas y empieza a tener un sentido más específico. Aparecen comunidades de práctica, abreviaciones, conferencias dedicadas, journals especializados. Si en cinco años desapareció, no era emergente, solamente era una moda.
  • Impacto prominente. Debe tener el potencial de cambiar la posición de los actores, instituciones y nuestras interacciones en uno o varios dominios. Ojo, tengan en cuenta que los autores aclaran que el impacto no tiene que ser sobre toda la sociedad. Por ejemplo, una tecnología de diagnóstico médico que cambia solo el tratamiento de una enfermedad también cuenta como emergente.
  • Incertidumbre y ambigüedad. No sabemos qué tan grande va a ser el impacto, ni en qué dirección. Además, distintas personas le atribuyen significados diferentes a la misma tecnología. Esto es lo que diferencia una tecnología emergente de una que ya está consolidada, en que la consolidada ya se sabe lo que es.

La interesante de este concepto del que estamos dialogando es que estas características no son estáticas o definitivas. Rotolo et al. (2015, p. 1834) muestran cómo evolucionan a lo largo de tres fases, pre-emergencia, emergencia y post-emergencia. En la pre-emergencia, la novedad y la incertidumbre están al máximo, pero el crecimiento y en la post-emergencia, la tecnología se vuelve mainstream, porque pierde novedad, gana coherencia y la incertidumbre se disuelve.






¿Qué campos abarcan las tecnologías emergentes?

Para responder esto me apoyé en el paper de Jamali, Azadi-Ahmadabadi y Asadi (2018), publicado en Scientometrics. Estos autores estudian en un marco conocido en la literatura sobre tecnologías convergentes llamado NBIC, propuesto originalmente por Roco y Bainbridge en 2002. NBIC son las siglas de cuatro grandes campos donde se concentran las tecnologías emergentes hoy, las cuales son:

Lo más interesante del papel de Jamali et al. (2018) es que no se quedaron únicamente en esos cuatro campos, sino que miden las convergencias reales entre ellos analizando publicaciones científicas iraníes entre 2001 y 2015. Sus hallazgos nos informaron que los pares Nano-Bio y Nano-Info tienen las relaciones interdisciplinarias más fuertes, mientras que Info-Bio y Cogno-Bio sin las más débiles. Entre los tríos, Nano-Info-Bio es el de mayor convergencia. Todo esto lo que hace es confirmarnos que las tecnologías emergentes ya no viven en silos, sino que la nanotecnología absorbe biología, la informática se mete con la cognición, y así.

Diferencias entre conceptos que se usan como si fueran sinónimos (y no lo son)

A mi parecer esta pregunta es muy tramposa y la más complicada de contestar porque mucha gente (incluyendo periodistas y consultores) usan estos cuatro términos como sinónimos, pero si revisamos estrictamente la literatura académica, son cosas distintas. Acá los separo apoyándome sobre todo en Christensen, Raynor y McDonald (2015), Rotolo et al. (2015), y Jamali et al. (2018).

Tecnologías Disruptivas: El concepto se lo dio Clayton Christensen en los 90s, y en el artículo de 2015 en Harvar Business Review que es básicamente Christensen aclarando los malentendidos acumulados en 20 años, lo define así: la disrupción describe un proceso por el cual una empresa más pequeña, con menos recursos, logra desafiar exitosamente a empresas establecidas, atacando primero segmentos descuidados del mercado y luego escalando (Christensen et al., 2015, p. 5).

La diferencia importante con la plabra "emergente" la explican estos papers, es que una tecnología convergente no necesariamente nace de un avance técnio revolucionario. Este puede combinar tecnologías que ya estaban desarrolladas para alcanzar un nuevo nivel de desempeño. Las emergentes, en cambio, sí supenen una novedad definitiva. 

La clave es que las tecnologías disruptivas no nacen siendo mejores que las ya existen. Al contrario, al principio son inferiores, más baratas, y atienden a clientes que las empresas grandes ignoraban. Christensen pone como ejemplo a Netflix, debido que cuando arrancó en 1997 con envíos de DVD por correo, sus videos llegaban días después, y solo le servía a un nicho. Blockbuster lo ignoró. Veinte años después, Blockbuster está cerrada. Eso es disrupción. 

Christensen et al. (2015, p. 5) además aclaran un mito importante: Uber NO es disruptivo en sentido estricto. Sí transformó el mercado del taxi, pero no entró por el segmento bajo ignorado, entró compitiendo de frente con un servicio mejor. Eso, técnicamente, se llama "innovación sostenida", no disruptiva.

Innovaciones tecnológicas: Este es el término amplio de todos. Una innovación tecnológica es cualquier mejora en un producto, proceso o servicio basado en tecnología. Christensen et al. (2015) las dividen en dos tipos: innovaciones sostenidas (sustaining), que hacen mejores los productos ecistentes para los clientes actuales (la quinta hoja de afeitar o una mejor cámara en el celular), e innovaciones disruptivas, que abren mercados nuevos. Toda tecnología disruptiva se puede ver como una innovación tecnológica, pero no toda innovación tecnológica es disruptiva. En mi opnion después de este trabajo, me parece que la mayoría son sostenidas.

Tecnologías de vanguardia (cutting-edge): Acá voy a ser muy honesto con ustedes, mis lectores. A diferencia de "tecnología emergente" (Rotolo et al., 2015) o "tecnología disruptiva" (Christensen et al., 2015), el término "tecnología de vanguardia" no cuenta con una definición académica formal o consensuada. Cuando uno busca en la literatura revisada por pares, los autores lo usan como adjetivo descriptivo ("aplicamos técnicas de vanguardia en machine learning") que como una categoría conceptual con criterios precisos. Es un término de uso coloquial.

Dicho esto, en el uso práctico de la industria sí existe una diferencia útil de "vamguardista", suele usarse para referirse al estado del arte de tecnologías que ya funcionan y están consoliddes en su campo, "Emergente", en cambio, según los criterios de Rotolo et al. (2015), implica todavía incertidumbre sobre el impacto futuro.

Tecnologías convergentes: Las tecnologías convergentes son aquellas donde dos o más campos que estaba separados se fusionan para producir algo nuevo. Jamali et al. (2018, p. 1056) lo explican usando el marco NBIC (Nano-Bio-Info-Cogno) propuesto por Roco y Bainbridge, su teoría formula que la nanotecnología absorbe biología, la biología se apoya en computación, las ciencias cognitivas usan IA, y todo esto va creando campos híbridos como la bioinformática o la bionanociencia. 

 

Referencias

Chakraborty, K., & Nandi, S. (2022). Adoption of Emerging Technologies by Major Enterprise Data Storage Organizations - Factors, Strategies, and Benefits. Shanlax International Journal of Management, 9(S1), 46–66.

Christensen, C. M., Raynor, M. E., & McDonald, R. (2015). What Is Disruptive Innovation? Harvard Business Review, 93(12), 44–53.

Gartner. (2025). Hype Cycle for Emerging Technologies, 2025. Stamford: Gartner Inc.

Jamali, H. R., Azadi-Ahmadabadi, G., & Asadi, S. (2018). Interdisciplinary relations of converging technologies: Nano–Bio–Info–Cogno (NBIC). Scientometrics, 116(2), 1055–1073.

Rotolo, D., Hicks, D., & Martin, B. R. (2015). What is an emerging technology? Research Policy, 44(10), 1827–1843.

Imágenes: Google. (2025). Gemini (versión Mayo 2026) [Modelo de IA generativa]. https://gemini.google.com